Sanación Espiritual para bebés, niños y adolescentes

“El grado de evolución de una sociedad puede medirse por la forma en que tratan a los más débiles; los animales,los bebes, los niños,los adolescentes y los ancianos”.

Mahatma Gandhi

Baby Photography by Tracy Raver / Professional Photography Blog

Al igual que en Finlandia, país donde la calidad de la educación está considerada la mejor del mundo, para ser profesor de niños se requiere pasar estrictos controles y  obtener la máxima puntuación: 9´5.

En la escuela inglesa de Sanación Espiritual se exige un mínimo de cinco años de experiencia profesional como sanador espiritual para poder acceder al último examen que cualifica al Sanador para obtener la mayor distinción Sanador de niños”. Hacer sanación espiritual a niños es muy delicado, requiere un alto grado de conocimiento, concentración y habilidad profesional.

La consulta transcurre en un ambiente informal y distendido como si de un juego se tratara, donde toda la atención  se centra en el niño y en su forma natural de ser y de expresarse.

 A algunos padres les cuesta entender que la consulta no es para ellos sino para su niño. Los niños por su sensibilidad tienen una vida espiritual muy rica y compleja que a los adultos les cuesta acceder y entender. Los niños se expresan de forma distinta y utilizan otro lenguaje, no hablan en adulto.

Durante la sesión es obligatorio la presencia de uno de los padres no solo por cuestiones legales sino porque es más útil y se obtienen mejores resultados al trabajar por la armonización de la unidad familiar.

Todos los que somos padres sabemos cómo el desequilibrio de uno de sus miembros afecta al resto de la familia y a nuestro enfoque vital.

Por lo demás las consultas son exactamente igual que con un adulto.

Se armonizan, reequilibran y activan los 900 parámetros energéticos necesarios para restablecer la alegría vital, la felicidad de los niños.