Qué NO es la Sanación

El Tao que puede hablarse no es el Tao eterno.
El nombre que puede nombrarse no es el Nombre eterno.

Lo eternamente real es innombrable.
El nombre es el origen de todas las cosas particulares.

Libre de deseo, comprendes el misterio. Atrapado en el deseo, solo ves sus manifestaciones.

Y, sin embargo, misterio y manifestaciones brotan todos de la misma fuente. A esta fuente se le llama oscuridad.

Oscuridad de oscuridades; he aquí la puerta a toda comprensión.

I Capítulo de la Obra de LAO TZU -Tao te Ching

Antes de descubrir qué es La Sanación debemos describir qué No es la sanación. Si no, vuestras suposiciones seguirán contaminando y predeterminando el concepto de lo que es.

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La sanación NO es lo que tu piensas, no son tus pensamientos.

La sanación NO es lo que tu crees, no son tus creencias.

La sanación NO es lo que has leído en los libros. Has leído demasiados libros escritos por supuestos sanadores que NO tienen consulta abierta Ni practican la sanación de forma profesional, dado de alta en la seguridad social.

La sanación NO es una técnica mecánica. Es una NO técnica.

La sanación NO es adorar al ego de los elegidos ni de los que se creen más evolucionados, ya sabemos que a tu mente egoica le gusta que le cuenten historias donde eres el protagonista de lo distinto y tienes una misión para salvar al mundo. Has visto demasiadas películas de James Bond.

La sanación NO da NI busca poder. El poder es un afrodisiaco peligroso para el ego porque  alimenta el deseo de tener más poder.

La sanación NO es una terapia , pues No diagnostica . NO receta nada, NO pide que dejes de tomar nada, NO marca ninguna pauta personal ni necesita información personal detallada de la vida del paciente, NO manipula físicamente el cuerpo NI impone las manos sobre él, NO utiliza términos clínicos. El sanador no es Médico ni es Psicólogo, tampoco interfiere en su labor.

La sanación NO es un ritual folklórico de cánticos  de otras culturas ni vestimentas exóticas, ni inciensos, ni velas. No son necesarios los ornamentos ni las invocaciones. El atrezo sólo es necesario si haces teatro.

El sanador NO imposta su voz para que suene como la de un locutor nocturno de radio que hace largos silencios para parecer misterioso, mientras le llegan los mensajes de  las estrellas y te dicen que es lo que tienes que hacer con tu vida.

El sanador NO es un maestro pues NO tiene NI quiere discípulos. Solo un autentico ignorante se llamaría a sí  mismo maestro.

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